El cuidado del cabello dañado comienza con una rutina bien estructurada.

1. El champú Elige un champú hidratante adecuado para tu tipo de cabello y evita lavarlo con demasiada frecuencia para no eliminar sus aceites naturales. ¿Tienes el cabello rubio? Nuestro champú Bain Lumière con ácido hialurónico es ideal para hidratar intensamente la fibra capilar y prevenir los reflejos no deseados. Como alternativa, descubre nuestros champús para cabello dañado y encuentra el que mejor se adapte a tus necesidades.

2. La mascarilla capilar Continúa aplicando una mascarilla reparadora. A diferencia de lo que muchos piensan, la mascarilla capilar no es un tratamiento opcional. Si se elige bien y se aplica correctamente, refuerza y repara la fibra capilar en profundidad. Para aumentar su eficacia, envuelve el cabello en una toalla caliente después de aplicarla y deja actuar entre 20 y 45 minutos antes de aclarar.

3. El acondicionador Para desenredar el cabello sin dañarlo, aplica un acondicionador hidratante o un acondicionador desenredante, que ayuda a cerrar las cutículas. Después de aclararlo, será mucho más fácil desenredarlo con un peine de púas anchas.

4. El aceite o sérum Para completar tu rutina para cabello seco o dañado, añade un sérum o aceite capilar para pulverizar sobre los largos. ¿No sabes cuál elegir? Echa un vistazo a nuestros aceites para cabello dañado y elige el que mejor responda a tus necesidades. Después de la aplicación, deja secar el cabello al aire libre o sécalo bien antes del peinado o planchado. En esta última fase, para evitar dañar el cabello con un calor excesivo, utiliza solo herramientas equipadas con termostato.
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